domingo, 5 de marzo de 2017

Las palabras

Las palabras pueden herir más de lo que te imaginas y aunque sean olvidadas siempre quedaran marcadas, dicen que los tres primeros años de vida somos unas esponjas que absorbemos todo y paradójicamente es la época donde más información recibimos porque según los mayores son solo bebes aun no entienden, pero esa palabra quedara programad en nuestro cerebro y en algún momento la entenderemos, por lo que debemos tener cuidado,  al igual que a un ordenador lo primero que se le debe instalar es el antivirus nuestro cerebro debería ser programado con cosas positivas para así cuando nos  enfrentemos a la realidad sepamos que aunque cueste somos capaces, pero por desgracia la mayoría de nosotros no estamos programados de esa manera por esa razón de la nada solemos hacer un mundo, la buena noticia es que aun estas a tiempo, que podemos modificar nuestro pensamiento, la mala noticia es que a diferencia de cuando eres niño que es más fácil ahora será un poco más complicado, requiere mucho esfuerzo y estar consiente que debes intentarlo si en realidad quieres lograrlo, pero cuesta no porque seas menos o por falta de capacidad si no que cargamos con millones de perjuicios que a medida que crecemos nos van imponiendo. 

De hecho tenemos tantos prejuicios que somos capaz de medir la bondad de una persona por su forma de vestir, de hecho si en la calle vemos a una persona con traje y a otro con ropa que pareciera de andar por casa seguramente nuestra primera percepción seria confiar en la de traje sin saber que los desórdenes mentales a veces llevan etiqueta y que la maldad no necesariamente lleva siempre ropa vieja, por eso el primer paso de reprogramación es borrar todos los prejuicios, aprendiendo que la ropa no hace a la persona, que saber hablar no es ser inteligente, que ser gorda o delgada no es cuestión de resaltar si no de salud o que el color de piel no define quien eres o quien puedes llegar hacer, en eso está el secreto de los niños que su cerebro esta vacío y debería ser llenado solo con cosas útiles no con lo superfluo que se nos ha inculcado por eso si eres adulto empieza a programarte para ser eso que quieres ser y si tienes hijos aprende de ellos e incúlcales el valor de creer en ti mismo, que lo difícil no es imposible y que aunque no se debe coger el camino más fácil hay cosas que necesitan que se simplifiquen porque no llevan a ninguna parte.


miércoles, 1 de marzo de 2017

Te invito...

Te invito a ser feliz, a quererte a ti a volver a sonreír porque la vida es fugaz y a pesar de las vueltas que da siempre debemos saber vivir sin historias tristes que contar solo contando lo que te dicta tu verdad, te invito a crecer a pesar de los fracasos que la vida te impondrá y aprender  que una derrota es mucho más que un simple perder, perder es una cuestión del día a día, una derrota es dejar de intentarlo aunque tu corazón te diga que no hagas caso.

Te invito a reírte por nada y disfrutar por todo que aunque haya días grises siempre hay un poco de luz al fondo, la vida es una experiencia  con viaje de ida y no de vuelta así que es mejor vivirla que quedarse a la espera, de que llegue alguno de esos momentos que al final no llegan y perdiste la mitad de tu vida buscando caminos diferentes a los que marcaba tu destino por empeñarte en que eso era lo correcto porque otros te lo dijeron pero tu aun no habías descubierto

Te invito a que por una vez no pienses si no que actúes porque si no pones chispa al fuego este se apaga y llega el invierno y es muy difícil volver a encontrar el lugar donde poder recomenzar pero para eso también he de invitarte a perderte unas cuantas veces porque probando diferentes rutas es la única manera de encontrar el camino que te lleve hasta donde tu yo interior en realidad quiere estar.
Si quieres lograr grandes metas tendrás incluso que romper unas cuantas reglas, paradigmas y dogmas que te impuso la sociedad porque solo tú sabrás lo que es conveniente aunque para otros no lo es.